Compañera, aunque no lo creas, ¡SÍ existen leyes que nos ayudan a defender nuestros derechos como personas artesanas!

Compañera, aunque no lo creas, ¡SÍ existen leyes que nos ayudan a defender nuestros derechos como personas artesanas! Sin embargo, suelen ser desconocidas para la mayoría de quienes nos dedicamos al trabajo artesano en México.

 

La historia de Mari es un claro ejemplo: Desde niña crea artesanías y siempre soñó con venderlas en ferias culturales. Al solicitar un espacio con los promotores de su región, le respondieron que podría participar… pero con una condición: pagar 9 mil pesos con un mes de anticipación. ¡Una cantidad imposible para ella! 

Esta situación no es excepcional. Es una realidad compartida por miles de artesanas y artesanos en todo el país.

 

Ante esta barrera, Mari buscó opciones en instituciones públicas que, con presupuesto federal o estatal, organizan eventos para fomentar el emprendimiento. Pensó que ahí sí habría un lugar para ella.

Pero la respuesta fue negativa nuevamente, esta vez con argumentos como:
No eres “reconocida” en el medio cultural,
No vives en tu lugar de origen,
No te vistes con trajes “típicos”,
Tu comunidad no está certificada como indígena,
No cuentas con una acreditación oficial como artesana.

Frente a estas situaciones de discriminación, negación de oportunidades e incluso criminalización, nuestra intuición nos dice: ¡Esto está mal!, ¡esto no es justo!, ¡están violando mis derechos!. Y tenemos razón, pero… ¿sabemos cuáles son esos derechos y qué leyes los respaldan?

La mayoría desconoce el nombre de las leyes, su alcance geográfico, nuestros derechos y obligaciones, y tampoco sabemos a quién acudir para hacerlos valer. Incluso si llegamos a leerlas, su lenguaje suele ser complicado. Como resultado, el ejercicio de nuestros derechos es limitado.

 

¿Qué hacer si has pasado por situaciones similares a la de Mari? 

Si eres artesana y has vivido situaciones injustas, un primer paso es acercarte a colectivos locales, como Ollin Calli o México Artesano BJ, que trabajan por la justicia social y la defensa de los derechos culturales. En estos espacios pueden orientarte sobre las leyes vigentes en tu entidad que protegen y fomentan la actividad artesanal.

 

4 de tus derechos que no debes olvidar

1. Derecho a trabajar sin discriminación: Puedes ejercer tu oficio sin ser excluida por tu origen, lugar de residencia, vestimenta, identidad cultural o falta de certificación oficial.

2. Derecho a la protección de tus saberes y diseños: Tus técnicas, diseños y conocimientos tradicionales están protegidos. Nadie puede copiarlos, comercializarlos o modificarlos sin tu autorización, especialmente si forman parte de un patrimonio cultural colectivo.

3. Derecho a recibir apoyo del Estado: Las autoridades deben crear programas, ferias, capacitaciones y apoyos accesibles para fomentar la artesanía, sin condicionarlos a pagos excesivos o criterios arbitrarios.

4. Derecho a un trato digno por parte de las autoridades: Tu trabajo no es un delito. Las autoridades no te pueden criminalizar, hostigar o retirar del espacio público sin una razón fundada y legal.

Estos derechos están respaldados por leyes federales como:

  • Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (2022): Protege diseños, técnicas y saberes artesanales contra el uso no autorizado.
  • Ley Federal del Derecho de Autor: Reconoce la autoría de las obras artesanales y protege contra la copia o modificación no consentida.
  • Ley de la Propiedad Industrial: Permite proteger el nombre y el origen de tus artesanías para evitar imitaciones industriales.
  • Ley Federal para el Fomento de la Microindustria y la Actividad Artesanal: Obliga al Estado a crear programas y apoyos para mejorar las condiciones laborales de las personas artesanas.
  • Ley General de Cultura y Derechos Culturales: Reconoce el derecho a participar en la vida cultural sin discriminación.

Otras leyes e instituciones que te apoyan

  • Normas como la Ley Federal de Protección al Consumidor ayudan a combatir la venta engañosa de productos industriales como si fueran artesanales.
  • FONART (Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías): Ofrece compra de producción, capacitación y concursos.
  • Movimiento “Original”: Iniciativa de la Secretaría de Cultura y la UNESCO para detener el plagio internacional de diseños étnicos.

Tu respaldo también es internacional

Si sientes que el marco legal nacional no es suficiente, puedes recurrir a organismos internacionales:

  • OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual): Desarrolla normas para proteger la propiedad intelectual, incluidos los conocimientos tradicionales.
  • UNESCO: Protege la artesanía como patrimonio cultural inmaterial y promueve la diversidad cultural.
  • OMC (Organización Mundial del Comercio): A través del acuerdo ADPIC, protege las indicaciones geográficas, vitales para las denominaciones de origen artesanal.

Si enfrentas obstáculos, violencia o necesitas orientación para ejercer tus derechos, acércate al Colectivo Ollin Calli.

Contacto: Facebook

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